
Todos llevamos una iglesia dentro, eso es innegable. Que algunos ya se la hayan sacado es otra cosa. Ha llegado el momento de que admiréis la iglesia que me llevaba dentro a mí hace unos días. No es increíble que esto esté rodeado de teleboutiques Méditel y demás bazares arabescos?
Esta es la parte posterior. El culo, vamos.